De Buenos Aires- Argentina

Escritora en el tiempo libre sin títulos de por medio, únicamente por gusto y placer. Coleccionista de libros y buena música. Amante de las tardes lluviosas de invierno con películas en la cama y tapada hasta el cuello. De más esta decir que me apasiona escribir, decir lo que pienso en un lugar que no me puedan callar, imaginar sin limites, darle valor a cosas absurdas, esas de las que a nadie se le ocurriría escribir. Crear un refugio entre las palabras, creer que con las palabras se puede salvar a uno mismo de este mundo tan incomprensible , tan inadaptado, tan cambiante, tan indiferente, tan todo que termino creyendo que ni yo encajo en el. Manija del rock. Vegetariana por elección no por obligación. Apasionada en mi profesión y en mi vida en general. Amo mucho y sin limites, porque creo que así debería de ser siempre. Amar por sobre todas las cosas, es lo único que nos va a salvar. Rebelde, agitadora, revolucionaria si la situación lo requiere. A veces débil,a veces fuerte, a veces ida y otras no tantas, con los pies en la tierra. Sueño mucho y en grande, sueño para moverme, me muevo para vivir. Viajar para renovarse, para cambiar.


martes, 13 de julio de 2010

¿Ayer , hoy o mañana?


Hay quienes viven encadenados a un fracaso o a una herida del pasado que nunca deja de supurar. Son personas que se amargan hoy porque hace muchos años fueron abandonados, porque no pudieron estudiar lo que querían, porque su pareja los traicionó, porque perdieron injustamente su trabajo, o por lo que sea.                                               No han perdonado ni se han perdonado por lo sucedido y siguen dándole vueltas a su amargura, torturándose con sus errores y sus rencores.“Parecen estatuas de sal que no logran vivir el presente de tanto mirar hacia atrás” .Hay otros que también viven centrados en el pasado, pero estos no por amargura sino por añoranza, son esas personas a las que no les gusta el presente, pero tampoco tienen el valor necesario para mejorarlo y por eso dedican sus pocas energías a lamentarse y a suspirar por otros tiempos supuestamente mejores.El presente que tenemos es en buena medida resultado del pasado que ellos hicieron.                                                                             El pasado es útil en la medida que ilumina el presente y alimenta el futuro, en la medida en que deja de ser pasado y se convierte en trampolín para el presente y no en estéril añoranza.Los que viven encadenados al pasado suelen estar también intimidados por el futuro. Es un miedo que paraliza y consume a las personas, como esas arañas que primero anestesian e inmovilizan a sus víctimas para luego devorarlas poco a poco.Otros viven condicionados por el futuro, porque aplazan todo lo que les cuesta. No se atreven a eludirlo directamente y por eso recurren casi inconscientemente a retrasar todo lo que se les haga un poco cuesta arriba. No se sienten con ánimos y enseguida lo dejan para otro momento; momento que, normalmente, nunca llega. De manera semejante a como algunos consumen marihuana o cocaína para evadirse de la realidad presente o de los fantasmas del pasado y disfrazan la realidad de la vida, así se fugan al pasado o al futuro aquellos que no tienen el valor de tomar con fuerza las riendas del presente.Es preciso saber lo que tengo que hacer hoy y tomar conciencia de que en realidad, sólo existe el presente y desde ahí tratar de ser feliz y hacer felices a los demás, aceptando con paz y amor cada situación que la vida nos presente.                                                                      "El que queda en el pasado, no vive el presente y tampoco puede imaginar el futuro”

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