De Buenos Aires- Argentina

Escritora en el tiempo libre sin títulos de por medio, únicamente por gusto y placer. Coleccionista de libros y buena música. Amante de las tardes lluviosas de invierno con películas en la cama y tapada hasta el cuello. De más esta decir que me apasiona escribir, decir lo que pienso en un lugar que no me puedan callar, imaginar sin limites, darle valor a cosas absurdas, esas de las que a nadie se le ocurriría escribir. Crear un refugio entre las palabras, creer que con las palabras se puede salvar a uno mismo de este mundo tan incomprensible , tan inadaptado, tan cambiante, tan indiferente, tan todo que termino creyendo que ni yo encajo en el. Manija del rock. Vegetariana por elección no por obligación. Apasionada en mi profesión y en mi vida en general. Amo mucho y sin limites, porque creo que así debería de ser siempre. Amar por sobre todas las cosas, es lo único que nos va a salvar. Rebelde, agitadora, revolucionaria si la situación lo requiere. A veces débil,a veces fuerte, a veces ida y otras no tantas, con los pies en la tierra. Sueño mucho y en grande, sueño para moverme, me muevo para vivir. Viajar para renovarse, para cambiar.


domingo, 10 de abril de 2011

Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho.
Enriquece a quienes la reciben, sin empobrecer a quienes la dan.
No dura más que un instante, pero su recuerdo a veces es eterno.
Nadie es demasiado rico para prescindir de ella.
Nadie es demasiado pobre para no merecerla.
Da felicidad en el hogar y apoyo en el trabajo.
Es el símbolo de la amistad.
Una sonrisa da reposo al cansado.
Anima a los más deprimidos.
No se puede comprar, ni prestar, ni robar, pues es una cosa que no tiene valor, hasta el momento en que se da.
Y si alguna vez se tropieza con alguien que no sabe dar una sonrisa más, sea generoso, dele la suya.
Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como el que no puede dársela a los demás.