De Buenos Aires- Argentina

Escritora en el tiempo libre sin títulos de por medio, únicamente por gusto y placer. Coleccionista de libros y buena música. Amante de las tardes lluviosas de invierno con películas en la cama y tapada hasta el cuello. De más esta decir que me apasiona escribir, decir lo que pienso en un lugar que no me puedan callar, imaginar sin limites, darle valor a cosas absurdas, esas de las que a nadie se le ocurriría escribir. Crear un refugio entre las palabras, creer que con las palabras se puede salvar a uno mismo de este mundo tan incomprensible , tan inadaptado, tan cambiante, tan indiferente, tan todo que termino creyendo que ni yo encajo en el. Manija del rock. Vegetariana por elección no por obligación. Apasionada en mi profesión y en mi vida en general. Amo mucho y sin limites, porque creo que así debería de ser siempre. Amar por sobre todas las cosas, es lo único que nos va a salvar. Rebelde, agitadora, revolucionaria si la situación lo requiere. A veces débil,a veces fuerte, a veces ida y otras no tantas, con los pies en la tierra. Sueño mucho y en grande, sueño para moverme, me muevo para vivir. Viajar para renovarse, para cambiar.


viernes, 20 de abril de 2012

Respira, aguanta un segundo y respira

En el fondo, a todos nos gusta pensar que somos fuertes. Que vamos a poder con todo lo que venga, que pudimos con lo de ayer y también podremos con lo que venga mañana. Pero en el fondo, aunque nos duela reconocerlo, sabemos que eso no es verdad. Porque ser fuerte no consiste en ponerse una armadura de hierro o en esconderse detrás de un disfraz; ser fuerte consiste en asimilarlo. Asimilar el dolor y digerirlo, y eso no se consigue de un día para otro, se consigue con tiempo.
Pero por innata naturaleza somos impacientes y no nos gusta esperar, escogemos el camino corto.
Escogemos el camino de disfrazarnos de lo que a los demas les gustaria que fueramos y no somos, comenzamos a disimular, disimular todas esas lágrimas que nos desgarran por dentro.
Sí! a todos nos gusta disimular los golpes, sonreír delante del espejo y salir a la calle pisando fuerte, para que nadie note la realidad,que estamos rotos por dentro.
Tan rotos que ocupamos nuestro tiempo con cualquier estupidez con tal de no pensar en ello, porque el simple hecho de pensarlo hace que duela.

Pero a veces, en necesario un respiro, bajar la guardia y darte una tregua.
Aunque a la vez no queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, andar a "capa caida" , como hoy : uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, recordar y extrañar, muchas veces, extrañar cosas que nunca has tenido. Extrañar a los que no están y a los que sí están, pero lejos.
Sin embargo, hay momentos en los que lo mejor que podes hacer es: darte una tregua.
Poner la lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y si hace falta llorar, llorar todo , liberarte.

Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que nos hace humanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario