viernes, 29 de abril de 2011

- Queda poco para que amanezca.
- Si, más o menos en una hora.
- Que pena que desde aquí no se pueda apreciar.
- Al igual que aquella mañana en mi casa.
- Si, pero aquel amanecer fue especial. Me gustaría poder estar algún día a estas horas en un lugar donde poder contemplarlo.
- Algún día lo estaremos.
- ¿En serio?
- Si, te lo prometo.

No hagas falsas promesas que jamás llegarás a cumplir, quizás alguien con el paso del tiempo las seguirá recordando.