Entrégame tu corazón como siempre lo has hecho, entrégame tu amor como NADIE JAMÁS LO HIZO, entrégame tu vida y yo te daré la mía. Víveme, siénteme, ámame, quereme, haz todo como lo aprendiste conmigo. Nunca pude comprender porqué sos todo en mi vida. Nunca terminaré de comprender que te has llevado el corazón de la mujer más afortunada del mundo. Aún así, te pido que vuelvas a mi, y verás que nunca se perdió el amor que construimos.