De Buenos Aires- Argentina

Escritora en el tiempo libre sin títulos de por medio, únicamente por gusto y placer. Coleccionista de libros y buena música. Amante de las tardes lluviosas de invierno con películas en la cama y tapada hasta el cuello. De más esta decir que me apasiona escribir, decir lo que pienso en un lugar que no me puedan callar, imaginar sin limites, darle valor a cosas absurdas, esas de las que a nadie se le ocurriría escribir. Crear un refugio entre las palabras, creer que con las palabras se puede salvar a uno mismo de este mundo tan incomprensible , tan inadaptado, tan cambiante, tan indiferente, tan todo que termino creyendo que ni yo encajo en el. Manija del rock. Vegetariana por elección no por obligación. Apasionada en mi profesión y en mi vida en general. Amo mucho y sin limites, porque creo que así debería de ser siempre. Amar por sobre todas las cosas, es lo único que nos va a salvar. Rebelde, agitadora, revolucionaria si la situación lo requiere. A veces débil,a veces fuerte, a veces ida y otras no tantas, con los pies en la tierra. Sueño mucho y en grande, sueño para moverme, me muevo para vivir. Viajar para renovarse, para cambiar.


lunes, 11 de junio de 2018

Antes de decir que no, pensá que algún día te vas a morir. Sí, te vas a morir.
Metete al mar, despeinate... que la sal te endurezca el pelo y la piel, que te despinte. Metete de día, de noche... que una ola gigante te lleve a pasear y la arena se te meta en los calzones. Que el "toples" sea por la fuerza del agua, menos sexy y más divertido. Cagate mucho de risa, enterrate en la arena, hacé un castillito... sí, estás peludo, pero las ganas de hacer un castillito no se van jamás.
Tirate en paracaídas que tenés más probabilidades de morirte entrando el auto a la cochera de tu casa, cruzando la avenida apurado para ir a laburar, o de un ataque al corazón post- estrés, post- chatarra, post- depresión. Acostate con tu perro y llenate la ropa de pelos, escuchá su corazón... ese sí que late por vos.
Juntate con tus amigos aunque no tengas un puto peso. Siempre hay un paquete de arroz por ahí, o unas criollitas. Juntate con ellos y meate de risa y si los ves con el celular, tiraselos por la cabeza. Putealos, que están ahí con vos... el resto puede esperar. Coman el asado, vayan a la montaña, ponganse en terlipes en el medio de la calle. Sólo para reír. La amistad sana y no hay antidepresivo que le toque los talones.
Viajá. Ahorrá y viajá. Quizás cuando termines de pagar la ropa que te estás comprando ya la hayas dejado de usar. Quizás cuando termines de pagarte tu casa se haya llevado la deuda... toda tu energía. Quizás cuando termines de pagarte el auto te hayas acostumbrado a caminar. Quizás cuando termines de pagar el microondas te des cuenta de que como calentar en el horno no hay. El somnier extra súper archi blah blah "King" puede esperar, mejor una garrafita para la montaña. Escuchame pendejx, viajá.
Viajá, viajá para enriquecer el alma. Conocé gente, culturas, idiomas. Viajá para ver y escuchar que el amor en todos lados tiene la misma lengua. Viajá, tirate al pasto. Vaciá cuarenta y cinco termos de "meta mate y charla" y que te quede la lengua verde de chupar la bombilla mientras guardás las fotos de ese paisaje en tu cabeza. Y si no hay guita, andate igual. Andate abajo de una planta. Tres frazadas, fideos blancos y nada más.
Escuchá, escuchá a tus viejos. Preguntales todo lo que no sabés, todo lo que pasó. Cuántas veces amaron y cuántas perdieron un amor. Preguntales que querían ser de grandes cuando eran chicos. Preguntales porqué carajos no lo hacen si están vivos. Hablá, hablá con ellos que te escuchan hasta en silencio. Deciles que los querés y metete el orgullo post-moderno liberal de "todo me chupa un huevo" en el culo. Porque ellos también se van a morir. Abrazalos como si fuera la última vez... que ni las velas de cumpleaños, ni las estrellas fugaces, ni las vaquitas de San Antonio tienen el poder de conceder la inmortalidad.
Decilo todo. Decilo, escribilo, transmití. Sacate la vergüenza de las venas. Decile que la querés, decile que lo amás. Metele un beso para que no se olvide más. Decile que te dormís y te levantás pensándolo/la. Decile, decile todo lo que se te cruce por el bocho. Sé asquerosamente romántico/a. Empachate. Dejá de hacerte el/la durx que todos bien sabemos lo que siente el otro. Así que... decilo. ¿Qué podés perder? Decile lo que te gusta, lo que te enloquece, lo que te excita.
Dejá de sobarle la espalda a la tristeza y abrazala, abrazala fuerte y que se vaya un tiempo para volver fresquita como una lechuga y así... la volves a abrazar.
Antes de tener hijos... sé un niño, sé un niño todo el tiempo que más puedas. Dormí, salí, reíte, comé chocolates y gomitas y reíte. Fulminá tu juventud... antes de envejecer. Y cuando te pongas viejo, contale a la generación entrante... qué significa cada una de tus arrugas. No les dejes tu cuerpo gris, dejales tus ganas de vivir. Dale viejo, dejalos que jueguen a la pelota en la siesta ¿Te acordás cuando jugabas a la pelota en la siesta? Dale, no llames a la policía. Comprate un paquete de bombitas (globos) y cuando te toquen el timbre mojalos también. Dale viejo, viejo las pelotas. Sí, viejas las pelotas pero sangre en el pecho. No fue hace tanto viejo, acordate y reíte con ellos... antes de decir que no

martes, 27 de marzo de 2018

Armate un basurero. Tené un lugar privilegiado y establecido dónde tengas el derecho de ir a tirar todo lo que no te sirve. Visitalo con frecuencia para pegarte en libertad esos gritos que tenés atravesados en la garganta. Ponele un nombre y una dirección. Elegite el basurero que más cómodo te quede. Que no se entere nadie. Es tuyo. Y entonces, cuando sientas que ya no podés más, empezá a correr. Dispará. Corré con ganas. Transpirate la camiseta, que te quede la espalda bien mojada. No dejes de correr. Que te latan las piernas y te tiemble el alma. Andá sumando y recordando todo el dolor, toda esa bronca , toda esa tristeza, todo ese fastidio que tenés adentro. Acordate quién te lo generó. Que pasó. Qué sentiste. Que sentís. Sentilo. No dejes de sentirlo. Dale que llegaste. Entrá de una patada y vomitá. Vomitá todo lo que te cayó mal este tiempo. Este día. Ayer, hoy y mañana. Puteá, gritá, llorá, pedí. Vomitá de una vez. Liberate de todo eso que tenés adentro y que te impide ser vos, ahí afuera.
Tocá para vos. Date lo mejor. Y que toda esa mierda se quede en el basurero.
Elegite un basurero dónde ir a dejar lo que tenés que tirar. Tirá, carajo. Que de a poco y de a ratos, te estás curando.

martes, 27 de febrero de 2018

Hay

Hay sonrisas de las que uno no vuelve más, aparecen con total impunidad y te rompen el cráneo con la misma facilidad que el vidriagón destroza a un caminante blanco. Y uno no entiende nada, es como cuando te visita un amigo sin avisar, le abrís la puerta y ve tus quilombos internos, no te da tiempo a acomodar nada, pero no importa, porque aun así se queda.
Hay miradas que son galaxias, te hacen subir a la nave, aunque este toda rota, y suicidarte lentamente, aun sabiendo que no le da la carrocería para el salto a la velocidad de la luz, e igual uno se manda, sin casco, con el tubo de oxígeno a medio cargar, sabiendo que si uno se eyecta va a quedar perdido flotando para siempre y si uno sabe flotar, lo que no sabrá es volver a casa.
Hay abrazos que no suceden, hay canciones que no se irán más, hay momentos que nos estrujan el alma, momentos que nos dejan en pelotas. Momentos donde queremos cambiar algunas cosas, momentos donde dejamos que todo simplemente se acomode, porque a la larga o a la corta sabemos que cada cosa pasa cuando tiene que pasar.
Hay sonrisas que no se pueden olvidar aunque se vayan, porque no se van en realidad y hay momentos donde uno se tiene que sentar a acomodarse las partes, cual tetris que se nos fue de las manos rogando que caiga la fichita larga, y esta siempre cae, aun cuando la vida se está por ir a la mierda y uno acomoda todo de nuevo.
Hay que dejarse matar por las sonrisas, hay que dejarse perder por las miradas un rato, para saber que estamos vivos, para saber que no morimos y seguimos caminando, para saber que no nos acostumbramos, que ya tenemos tachuelas en los zapatos y que alguien nos va a emparchar un poco. Para saber que no todo está perdido, que seguimos ofreciendo el corazón, que el fin de amar es sentirse más vivo, y podría seguir hasta mañana nombrando millones de canciones que nos recuerdan que detrás de cada dolor vendrá un nuevo amanecer.
Pero estamos vivos, y hay sonrisas. ​Sonrisas que matarían ​en batalla ​​, y aun así sobrevivimos.
Somos re valientes, , nos clavamos una ​pinta de ​cerveza​​,​ tiramos el anillo al aire como quien tira una moneda a la suerte​ y nos vamos de nuevo​,​ ​t​otal estamos vivos,​ bien vivos​ y tenemos aguante.
Cuando dejamos de hacer foco en lo que no da amor, y atravesamos ese momento con nosotros mismos, donde , se ve oscuro, y por suerte! Nos encontramos, nos enfrentamos a nosotros mismos y de repente nos encontramos vacíos, pero vacíos de situaciones que nos quitan energía, y dejamos entrar lo que realmente vale la pena.
Cuando eso pasa el universo se empieza a colar, de todas las maneras posibles, incluso las menos pensadas, y lo claro empieza a tomar poder, a tal punto que no solo sana el corazón si no también el cuerpo ♥️
Uno siempre elige con que dejarse invadir.

sábado, 22 de abril de 2017

El mundo azul
El cielo gris, la mente roja
Colores alrededor del cerebro , instantes llenos de cuestionamientos por el miedo de obrar mal.
Las dudas raspando lentamente la piel con todos sus porqués.
Nadie quiere fallar, nadie quiere perder.
El sol aterrizando en los ojos listos para despegar la mañana siguiente. Una rutina que a veces lastima y a veces nos crea un mundo nuevo, con matices. Una rutina que sabe ser el mismo fin.
Los momentos eternamente calculados que duran mas que un amanecer.
El pánico de volver a sangrar, ese miedo que paraliza pero también hace temblar.
La mente tan roja que quema.


Todos alguna vez sufrimos de un desamor, un amor no correspondido (o tal vez si lo era y fuimos nosotros quienes lo dejamos ir).
Todos alguna vez sufrimos por amor.
Cuantas/os hay que no pueden vivir sin una persona al lado, que buscan continuamente a quien querer o quien los quiera ( cuando el amor empieza por casa ).
¡Si! por casa, pero no hablo de la familia (aunque es otro hombro a quien llorar, otra mano que se extiende cuando no damos más) hablo del amor propio, algo más profundo, que nos enfrenta continuamente con lo que queremos o debemos ser, con lo que idealizamos o soñamos, con lo que vivimos o dejamos ir.
Uno no puede ir por la vida buscando amores, el amor te llega cuando estas listo.
Porque a una relación no se entra cuando uno quiere, se entra cuando se esta listo.
Tal vez no sea el momento ni hoy ni mañana...
Pero todo llega para quien sabe esperar, y cuando ese momento llegue te aseguro que ya no vas a tener que hacerte mas cuestionamientos.
Vas a dejarte llevar...

jueves, 13 de abril de 2017

Los "crímenes pasionales" no existen,
y el estado lo sabe.
Sólo miran para otro lado
cuando no se trata de riales.
Cuando no les conviene
Y cuando nos oprimen
Cuando por cualquier cosa
La policía nos reprime
"Teta" es la palabra prohibida.
Si no pertenece a la pornografía
Un cuerpo natural
Esta visto como inmoral.
La silicona está bien vista
Mejor que un par de estrías.
Censure los malos mensajes de las canciones,
En vez de censurarnos los pezones.
Los asesinos están en libertad,
las mujeres con una condena.
Por querer vivir,
 y no estar atadas con cadenas.
Quiero que me respeten
Y sin condiciones
No quiero ser madre
No te importan las razones.
No se trata de valentía
No importa la ropa que tenía,
Si era larga o corta
La falda que vestía.
A más de una le gritaron
A más de una apuñalaron
A más de una violaron
Como un juego de ajedrez,
Luego la reina pero primero el rey.
Nunca los dos a la vez.
Así es la ley.
Se indignan por una pared
Y miran para otro lado
Cuando nos violan de a diez.
Escribo esto porque estoy cansada
Yo quiero salir a la calle no importa si no estoy casada.
Nos matan por putas, por fáciles.
Por pobres, por ignorantes.
Necesitamos protección, no misas.
Si luego a las gurisas,
Las cagan a palizas.
Curas pederastas
¿Porque estan rezando?
Salgan a las calles
Los estamos esperando.
No se metan con nuestros cuerpos
Y menos en nombre de Dios.
No crean que no tenemos voz
No queríamos volver a pedir justicia
Se supone que es un derecho humano
Señor presidente por favor baje y de una mano.
Mañana podría ser su hija,
La que termine empalada.
No me diga exagerada,
Preguntele a cualquiera
Le dira que de ninguna manera
Seguiremos aguantando esto.
El machismo mata cada día,
Nosotras seguimos luchando.
Disculpe las molestias,
pero nos están matando.
Texto de Serena Lira.